lunes, 5 de septiembre de 2011

Capitulo II: de regreso al colegio en busca de la verdad.


Diego estaba apunto de recomenzar las clases en su ultimo año, era una mañana llena de sol y hacia un poco de frio, no podía evitar por la ventana y oír a los pájaros cantar mientras esperaba a su mejor amigo Javier.

Al llegar al colegio ese día comenzó a contarle a sus amigos que fue lo que hizo en sus vacaciones obviamente sin eliminar a Mía de su historia. Aunque sabia perfectamente que debía olvidarla, ya que sabia que nunca la volvería a ver o quizás eso creía..

En un instante de silencio, Diego volteo su cabeza para mirar al frente del pizarrón y recomenzar el año, y la vio a Mía parada con el uniforme de su escuela, al principio creyó que era solo un espejismo pero luego su profesor la presento como una alumna nueva . Luego de presentarla Mía camino hasta un lugar bien adelante y se sentó junto con Ashley una rubia ,de ojos marrones intensos como un sol y una belleza extraordinaria aunque muchas veces oculta por su timidez al hablar, con quien rápidamente formo una linda amistad.

Diego no podía creerlo, estaba muy contento y le contaba a sus compañeros que sentía cosas especiales por la alumna nueva y que juntos habían pasado unas vacaciones maravillosas, pero lo único que se gano fue la risa de sus amigos ya que nadie le creía que una chica tan hermosa hubiera estado con él todas las vacaciones.

En el recreo de ese día Diego se acerco a Mía y se pusieron a conversar, ella lo recordaba de las vacaciones y Diego no podía evitar sonrojarse en cuanto escuchaba la voz de Mía diciéndole lo que fuere, por mas que esto fuera un “Si me divertí”. Y así durante toda la semana en cuanto Diego encontraba una oportunidad para hablar con Mía ,la aprovechaba al máximo e incluso se había convertido en la envidia de muchos de sus compañeros ya que se hablaba muy bien con la chica mas hermosa de su curso.

Una tarde decidió hablar con Ashley y contarle lo que sentía por Mía , le pidió que lo ayudara a poder conquistarla ,Ashley sonrió y dijo –Yo te ayudare Diego, no hay nada que me guste mas que ver sonreír a Mía ,creo que tiene una alegría que es contagiosa aunque no creo que ella quiera, pero tu me harás el favor a mi de intentar hacer que Javier se enamore de mi.- Diego, sorprendido le respondió – Por qué dices que ella no querrá?¿Es que soy feo? Dime que debo cambiar para gustarle y lo cambiare!- .

Ashley suspiro y dijo-Diego esto no es fácil de decir, pero Mía tuvo una mala experiencia con una relación pasada, y tiene miedo de que la vuelvan a lastimar-

-Pero yo soy diferente, yo puedo hacerla feliz , no solo serán promesas vacías- contesto.

-Tu no entiendes..- al decir esto Ashley se dio media vuelta y se fue.

Diego quedo intrigado toda la tarde, a la noche decidió llamar a Ashley y la lleno de preguntas hasta que esta le contara lo que le había sucedido a Mía con uno de sus viejos amores, pero ella no podía contárselo ya que se lo había prometido a su amiga.

Al día siguiente, Diego había armado todo un plan para conquistarla, pero aun asi le preocupaba que era lo que le había podido pasar anteriormente ¿había sido para tanto? ¿Qué pudieron haberle hecho? ¿ella estaba bien en ese momento? Eran muchas preguntas y ninguna respuesta. Al sonar la campana del recreo Diego se dirigió hacia Mía y se puso a conversar con ella intentando sacar el tema de por qué ella se sentía así con los hombres , pero sin conseguir nada. Al volver a sonar la campana del recreo Mía salió del aula llorando y Diego pensaba que era por su culpa por haberle hecho recordar el pasado de algo que ella no quería recordar, entonces en el horario de salida fue a buscarla, la encontró en el patio de los juegos hamacándose , el se sentó en el otro columpio y comenzó a hablarle.

- Te vi llorando en el recreo.. creo que no es lindo ver llorar a una chica hermosa como tu, ¿hay algo que pueda hacer por ti? Solo dímelo y hare lo que sea.- Dijo diego mirándola mientras que ella se columpiaba lentamente.

- Eres muy amable diego pero.. en este momento me encuentro confundida- respondió con voz triste.

- ¿Confundida?¿De qué? Mía realmente me gustaría saber que fue lo que te paso anteriormente, ya que me intriga muchísimo el hecho de no saber que es lo que a ti te pasa. –

- Diego.. un consejo que te servirá para toda tu vida, no quiero que intentes averiguar mi vida , eres un chico insistente y estoy segura que en este momento lo único que deseas es saber que es lo que me paso, te lo diré pero tu tienes que prometer que dejaras de meterte en mi vida- dijo seria, borrando esa hermosa sonrisa que siempre tenia en su rostro.

- Deacuerdo,cuéntame –

- Hace 2 años atrás, conocí a un muchacho mayor que yo, quiso que saliéramos algún día y yo al ser una niña inocente de 15 años acepte con gusto, y así fue. Salimos juntos mucho tiempo, me sentía realmente atraída hacia él , pero un día intento violarme, y tuve miedo. Creí que al día siguiente se le pasaría y cuando lo vi, lo encontré con otra muchacha. Yo se que suena exagerado decirlo así, pero realmente es algo que me dolió demasiado saber que él me había engañado.- lo miro a Diego fijamente

- Nunca pensé que seria algo tan doloroso lo que te había pasado, Mía no todos los hombres son iguales, pero tu debes tomarte todo el tiempo que necesites antes de volver a enamorarte de alguien, es comprensible que lo que tu quieras es que no te vuelvan a engañar , eres una chica realmente hermosa y te mereces mucho mas que un simple tonto que lo único que quería era acosarse contigo, eres una chica increíble, sabes bailar ,eres inteligente y tienes cara de saber cocinar muy bien- le dijo sonriendo

- Tu eres el increíble- Dejo escapar una risita-No puedo creer las cosas que me dices, creo que eres muy tierno en verdad, ojala todos los chicos fueran como tu-

- No necesitas que todos los chicos sean como yo, sino simplemente me necesitas a mi- dejo escapar una risa y dijo – se que suena muy creído de mi parte, pero si realmente quieres que un chico sea igual a mi ¿para que esperar? Si yo puedo ser ese chico ideal para ti-

- Eres muy amable Diego, tengo que irme mañana hablaremos- Lo beso en la mejilla y se fue. Diego no podía dejar de pensar en lo que Mía le había contado, y mientras mas sabia de ella mas quería estar con ella, mas quería hacerla feliz, mas quería besarla, y mas quería poder abrazarla.

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